Qué escribir en una carta de despedida para las personas que quieres
Una buena carta de despedida es breve, concreta y suena a ti. Le dice a una persona lo que significó para ti, le deja un recuerdo para guardar y le da permiso para seguir viviendo. No hace falta saber escribir bien: hacen falta unos veinte minutos y una persona en mente.
Una estructura sencilla
- Empieza con su nombre y por qué le escribes. (“Quería que tuvieras esto con mis propias palabras”).
- Dile lo que significa para ti. Una o dos frases, sin vueltas.
- Regálale un recuerdo. Un momento concreto: un lugar, un olor, un chiste. Lo concreto vale más que lo grandioso.
- Dile algo que necesita escuchar. Qué orgullo me das. Te perdono. No fue tu culpa. Sé feliz.
- Despídete con cariño. Como sueles despedirte de esa persona.
Casi siempre son cuatro o cinco párrafos cortos. Puede ser más larga, pero la gente vuelve más a menudo a las cartas breves.
Ideas para cuando no sabes cómo seguir
- ¿Qué es lo primero que recuerdas de esa persona?
- ¿Cuándo sentiste más orgullo por ella?
- ¿Qué esperas que siga haciendo cuando ya no estés?
- ¿Qué te enseñó, aunque no lo sepa?
- ¿Hay algo que te arrepentirías de no haberle dicho?
- ¿Qué te gustaría que hiciera en el primer aniversario?
- ¿Qué consejo le darías a los 30, a los 50, a los 70?
Qué escribirle a cada persona
A tu pareja
Agradécele los días comunes, no solo los importantes. Mucha gente quiere darle a su pareja permiso explícito para volver a enamorarse; si lo sientes así, dilo, porque puede quitarle mucha culpa.
A un hijo o una hija
Dile que te enorgullece la persona que es, no solo lo que hizo. Los hijos pequeños van a leer la carta a distintas edades, así que escribe algo que puedan ir entendiendo con los años, y piensa en grabar aparte un video que puedan ver ahora. Lee videos de despedida.
A tu mamá o tu papá
Sobrevivir a un hijo va contra el orden natural de las cosas. Dales las gracias, cuéntales un recuerdo que te haga sonreír y pídeles que se cuiden entre todos.
A un hermano o una hermana
Compartes con esa persona una historia que nadie más tiene. Menciona un momento de esa historia. Si quedó alguna pelea vieja, ciérrala aquí.
A una amistad, un colega o alguien que fue tu mentor
Son las personas a las que más se suele olvidar cuando la familia está desbordada. Unas líneas cálidas (“me cambiaste la vida cuando…”) pueden significar muchísimo para alguien que se entera de la noticia por terceros.
Qué evitar
- Instrucciones sobre dinero o bienes. Van en tu testamento, donde tienen validez legal.
- Reproches o viejos rencores. Quien lee no puede responder.
- Comparaciones entre personas. Las cartas se comparten; que cada una se sostenga por sí sola.
- Cargas. “Cuida a tu mamá” puede ser un gesto de amor; “nunca vendas la casa” puede pesar durante décadas.
- Querer decirlo todo. Una sola cosa verdadera vale más que diez generales.
Cartas de ejemplo para copiar
Son cartas de ejemplo para empezar. Cambia las palabras entre [corchetes] por las tuyas y quita lo que no suene a ti.
Cualquier persona
Pareja
Hijo o hija
Mamá o papá
Hermano o hermana
Amistad
Un ejemplo breve para adaptar
Consejos prácticos
- Escribe ahora un primer borrador y mejóralo más adelante. Una carta imperfecta que existe vale más que una perfecta que nunca escribiste.
- Léela en voz alta. Si una frase no suena a ti, cámbiala.
- Escribe una por persona, aunque algunas tengan solo tres líneas.
- Decide cómo va a llegarle. Lee cómo dejar un mensaje a tus seres queridos para después de tu muerte.
Deja tus propios mensajes con Fond Farewell
Fond Farewell guarda una carta y un video para cada persona que elijas y se los envía por correo solo cuando alguien de confianza avisa de tu fallecimiento, con 48 horas para que puedas cancelar.